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Mío, tuyo o nuestro ¿cómo organizar la administración del hogar?

Dicen que “el amor todo lo puede”. Puede que sí; sin embargo, una mala organización financiera podría no solo generar conflictos internos en el matrimonio o la unión libre, sino separar a más de una pareja, más que la falta de amor. En países como República Dominicana, hablar de dinero en pareja sigue siendo uno de los grandes tabúes, a menudo más difícil de abordar que la propia convivencia.

Sin embargo, definir qué es tuyo, qué es mío y, lo más relevante, cómo gestionar lo “nuestro” no es un acto de desconfianza, sino la mayor prueba de trabajo en equipo que existe.

Las primeras preguntas que surgen son: ¿cuentas conjuntas o cada uno con la suya separada? ¿Mitad y mitad o proporcional a lo que cada uno gana? No existe una fórmula única, pues cada pareja es distinta; por tanto, lo más importante es identificar qué les funciona, tener claro qué quieren y trabajar para alcanzarlo.

Como cualquier empresa, un hogar necesita una gestión adecuada de sus ingresos y gastos para mantener un flujo de efectivo saludable. Para lograrlo, es esencial establecer un presupuesto mensual realista que permita optimizar los recursos y controlar los gastos. Ignorar esta práctica no solo impide saber en qué se gasta el dinero, sino que también abre la puerta al endeudamiento tóxico.

La guía “Finanzas en pareja: consejos para gestionar el dinero en equipo”, elaborada por la Oficina de Servicios y Protección de los Usuarios Financieros (ProUsuario), de la Superintendencia de Bancos, subraya que un manejo adecuado del dinero es clave para el bienestar financiero y el logro de objetivos comunes. Fomentar la comprensión mutua y mantener una comunicación abierta son pilares fundamentales para transformar las finanzas en una fortaleza dentro de la relación.

Para evitar que el dinero se convierta en un “dolor de cabeza” en su relación, consideren estos tres aspectos clave: primero, conozcan las personalidades financieras de cada uno; segundo, entiendan los conceptos básicos de finanzas; y tercero, hablen sobre el dinero sin tabúes ni conflictos. La guía enfatiza la importancia de crear un ambiente abierto y honesto al discutir temas financieros, evitar discusiones cargadas de reproches y enfocarse en soluciones constructivas.

Establezcan metas financieras claras, pero, sobre todo, alcanzables para su futuro. Estas pueden incluir: un fondo de emergencia, la compra o remodelación de la casa, la educación de los hijos, la jubilación, viajes en pareja o en familia, entre otros.

Para lograr el objetivo propuesto, es vital crear un plan de acción. Aquí deben describir, de manera detallada, cómo van a alcanzar esas metas financieras. Esto, señala la guía, debe incluir plazos específicos, estrategias de ahorro e inversión y acciones concretas para lograrlo, como disminuir gastos no esenciales, establecer períodos de austeridad, generar nuevas fuentes de ingresos, aumentar los ahorros y priorizar objetivos.

En todo esto, el ahorro mensual es fundamental. Determinen qué cantidad necesitan ahorrar cada mes para alcanzar esa meta. Esto les ayudará a validar que realmente pueden lograrla con base en sus ingresos y gastos, y así mantenerse encaminados hacia el objetivo.

¿Juntos o separados?
Las opciones más comunes para gestionar las finanzas incluyen: todo junto y luego dividirlo; en este caso, combinen ambos ingresos en una sola cuenta para cubrir gastos compartidos y ahorrar para metas conjuntas. Establezcan una “cuota de libertad”; un monto mensual que cada uno puede gastar en lo que quiera sin dar explicaciones al otro.

También existen parejas que hacen aportes proporcionales. Esto consiste en que cada uno contribuye con un porcentaje fijo de sus ingresos a un fondo común destinado a gastos compartidos. Otra alternativa consiste en determinar juntos qué gastos serán responsabilidad de cada uno para asegurar que todo esté al día.

No se trata de quién gana más, sino de quién tiene mejores habilidades. Por ejemplo, determine quién es más estratega, es decir, quién se encarga de pagar los servicios a tiempo y monitorear el presupuesto mensual, así como quién asume el rol de “auditor” y revisa las metas de ahorro a largo plazo y las inversiones.

La regla de oro es que, aunque uno ejecute los pagos, ambos deben conocer el estado de las cuentas. Recuerden que es esencial practicar la sinceridad financiera y realizar revisiones periódicas del presupuesto familiar.

A tomar en cuenta

  1. Presupuesto. Planifiquen sus finanzas en pareja mediante un presupuesto realista cada mes. Esto les ayudará a tener control y cumplir más rápido sus metas financieras.
  2. Delegar. Decidan quién cubrirá cada gasto del hogar. No tiene que ser en partes iguales, sino equitativas según el nivel de ingresos. La idea es identificar el método que mejor funcione.
  3. Sinceridad. No incurran en infidelidad financiera. Sean honestos con sus ingresos, egresos y deudas. Cuando hay confianza y transparencia en las finanzas del hogar, existen mayores beneficios.
  4. Jubilación. Cuando hay confianza, se puede planificar la jubilación en pareja, con ahorros para un fondo adicional. El mejor momento para planificar su futuro financiero es ahora.
  5. Apoyo. El apoyo en la toma de decisiones financieras es crucial. Motívense mutuamente para alcanzar metas y superar desafíos. Una vez alcanzado el objetivo celebren el logro.