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Primer empleo: ¿cuáles errores financieros los jóvenes deben evitar?

Encontrar trabajo, especialmente el primer empleo remunerado, no es tarea sencilla. Sin embargo, al recibir ese anhelado “sí” a ese puesto, no solo se genera satisfacción, sino que también es un momento clave para asumir responsabilidades económicas por primera vez.

No obstante, en esta etapa muchos jóvenes cometen errores o desaprovechan la oportunidad de establecer buenos hábitos financieros, ya que los compromisos suelen ser menores y las posibilidades, mayores.

Con motivo del Día Nacional de la Juventud, celebrado el pasado 31 de enero, elDinero conversó con el economista y consultor financiero Jesús Geraldo Martínez sobre estos tropiezos y cómo aprovechar esta fase de la vida.

“El primer empleo representa mucho más que un salario. Es el inicio de la vida financiera adulta, el momento en el que se toman decisiones que, aunque parecen pequeñas, pueden marcar la diferencia durante años”, reconoce Martínez.

Cita cuatro errores principales: vivir como si el salario fuera infinito, no crear el hábito del ahorro, endeudarse sin entender el compromiso que implica y derrochar el dinero en gastos innecesarios.

Martínez detalla que el error más común es asumir que el dinero no se agota, lo que lleva a muchos a gastar su ingreso mensual por completo. “Muchos jóvenes ajustan su estilo de vida al salario desde el primer mes: salidas, compras impulsivas, suscripciones innecesarias y gastos que se vuelven ‘fijos’ sin darse cuenta”, explica.

Sin embargo, enfatiza que el problema no radica en disfrutar del dinero, sino en no establecer límites desde el inicio. Añade que el primer empleo no es el momento de vivir al máximo financieramente, sino de aprender a administrar.

La segunda falla más común es no crear el hábito del ahorro desde el primer día. “Postergar el ahorro es otro error crítico. Muchos jóvenes dicen: ‘cuando gane más, empiezo a ahorrar’. La realidad es que el ahorro no depende del monto, sino del hábito”, recalca el experto. Asegura que no ahorrar desde el primer salario retrasa la construcción de un “fondo de emergencia” y deja a la persona vulnerable ante imprevistos.

“Ahorrar, aunque sea un 5% o 10% del ingreso, crea disciplina y genera una base sólida para el futuro”, subraya el consultor financiero.

Endeudarse temprano
Al conseguir un trabajo remunerado formal también surgen dudas como: ¿es conveniente obtener una tarjeta de crédito de inmediato? ¿Cómo afectará esto a mis ingresos? El momento ideal dependerá de la capacidad financiera y de la madurez para usarla responsablemente.

No obstante, si usted es joven y está considerando obtener una tarjeta de crédito, es importante que tenga un ingreso estable, sea capaz de administrar sus finanzas y comprenda cómo funciona, para pagar sus facturas a tiempo (según la fecha de corte) y no destinar más del 30 % de sus ingresos al pago de deudas.

El experto en finanzas indica que endeudarse temprano sin entender el compromiso es otro grave error que se comete en la juventud. Señala que las tarjetas de crédito y los préstamos de consumo suelen llegar rápidamente con el primer empleo; por tanto, el error no es tener crédito, sino usarlo sin educación financiera.

“Comprar a cuotas sin evaluar la capacidad real de pago, financiar gastos corrientes o asumir deudas largas para bienes que pierden valor rápidamente puede convertirse en una carga innecesaria. El crédito debe ser una herramienta, no una extensión del salario”, exhorta a los jóvenes.

Gastos sin control
Otro error frecuente que puede pasar factura en la vida adulta o en la vejez es que, al no llevar control de los gastos, se torna difícil acumular un ahorro. Martínez subraya que muchos jóvenes no saben exactamente en qué se les va el dinero, ya que no registran sus gastos, no revisan estados de cuenta y no tienen claridad sobre cuánto les queda al final del mes.

Esta falta de control, explica el economista, impide tomar decisiones inteligentes y genera la sensación constante de que el dinero “no rinde”. “La educación financiera comienza con algo tan básico como saber cuánto entra y cuánto sale”.

A tomar en cuenta

  1. Presupuesto. Elaborar un presupuesto detallado le permitirá visualizar con precisión de dónde proviene su dinero y hacia dónde se dirige cada mes. Esto evitará fugas.
  2. Ahorro. Separe una parte de sus ingresos al ahorro, antes de realizar cualquier gasto. Cultivar este hábito de forma constante le permitirá crear un fondo de emergencia para enfrentar imprevistos.
  3. Necesidades. Aprender desde jóven a distinguir entre una necesidad básica y un deseo impulsivo es esencial para mantener una salud financiera sostenible a largo plazo.
  4. Metas. Definir objetivos financieros medibles y específicos le otorga un propósito real a su esfuerzo diario de ahorro y administración. Es vital asignarles un nombre y un plazo.
  5. Crédito. Utilizar una tarjeta de crédito de manera responsable es la estrategia más efectiva para construir un historial crediticio sólido, pero debe pague a tiempo y su totalidad para evitar mora.
  6. Retiro. Iniciar la construcción de un fondo de retiro a una edad temprana permite que el interés compuesto trabaje a su favor durante décadas. Asegurar su futuro económico desde ahora.