Estás en Telenord Medios

Puedes continuar navegando en esta versión o visitar nuestra web de Servicios.

Skip to main content

A medio talle

El hecho ocurrió la noche del domingo: Una explosión de un tanque de gas en una fritura ubicada en la avenida Libertad con calle Salcedo provocó un incendio que dejó un saldo de nueve personas heridas, entre menores de edad y adultos que fueron trasladados a distintos centros de salud, porque el nuevo hospital no cuenta con unidad de quemados.

La tragedia deja nueve heridos de los cuales ya han fallecido dos niños.

Con la inauguración de un moderno hospital regional la gente tenía la esperanza de que la Región Nordeste tendría un hospital completo.

Sin embargo, esa esperanza se convierte en frustración cuando una infraestructura construida con una inversión que supera los nueve mil millones de pesos carece de servicios esenciales.

Resulta difícil comprender que el Hospital Regional Universitario Doctor Ángel María Gaton no cuente con una unidad especializada para atender pacientes con quemaduras.

En una región donde los accidentes domésticos, laborales y de tránsito ocurren con frecuencia, esta ausencia significa que quienes sufren lesiones graves deben ser trasladados a otros centros, perdiendo un tiempo que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

No basta con levantar edificios imponentes ni adquirir equipos de última generación.

Un hospital regional debe responder a las necesidades reales de la población.

La planificación sanitaria no puede quedarse en la apariencia; debe garantizar una atención integral y oportuna.

Es válido preguntarse: ¿cómo es posible que una obra de esta magnitud no contemple un servicio tan indispensable? ¿Quién evaluó las prioridades?

¿Qué criterios se utilizaron para dejar fuera una unidad tan importante?

Las autoridades de salud tienen la responsabilidad de revisar esta situación y corregirla cuanto antes.

Invertir en infraestructura sin completar los servicios esenciales es dejar una tarea a medio talle.

La salud no admite improvisaciones. Cada minuto cuenta cuando una persona sufre quemaduras graves, y cada minuto perdido por falta de una unidad especializada representa un riesgo que pudo evitarse.

La población merece hospitales completos, eficientes y preparados para responder a cualquier emergencia.

Porque una inversión millonaria solo tiene verdadero valor cuando se traduce en vidas protegidas y en un servicio de salud digno para todos.

Pero, lamentablemente todo parece indicar que lo que tenemos es un hospital "A MEDIO TALLE".