¿Qué significa que un país alcance la meta de Hambre Cero y cómo mide la FAO este indicador?

Santo Domingo.- La confirmación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de que la República Dominicana redujo la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2.5 % y salió del denominado Mapa del Hambre ha puesto en primer plano una pregunta: ¿Qué significa realmente alcanzar la meta de Hambre Cero?
La FAO estima el nivel de hambre mediante indicadores estadísticos internacionales, siendo el principal la prevalencia de la subalimentación (Prevalence of Undernourishment o PoU). Este indicador calcula el porcentaje de la población cuyo consumo habitual de energía alimentaria es insuficiente para cubrir los requerimientos mínimos necesarios para llevar una vida activa y saludable.
Para elaborar esta estimación, la FAO combina información sobre la disponibilidad nacional de alimentos, los patrones de consumo, la distribución del acceso a los alimentos y los requerimientos energéticos de la población. Los resultados forman parte del informe anual El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI), elaborado conjuntamente por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Sobre la subalimentación
La subalimentación se refiere a una condición crónica en la que una persona consume menos energía alimentaria de la necesaria durante un período prolongado. En las estadísticas de la FAO, este indicador constituye la medida oficial del hambre crónica.
Aunque suelen confundirse, hambre, inseguridad alimentaria y desnutrición no son conceptos equivalentes. El hambre, según la metodología de la FAO, está asociada a la subalimentación crónica. La inseguridad alimentaria describe la dificultad o incertidumbre para acceder de forma regular a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos, y puede presentarse en distintos niveles de gravedad. La desnutrición es un concepto más amplio que comprende tanto la insuficiencia como el exceso o desequilibrio en la ingesta de nutrientes, e incluye problemas como el retraso del crecimiento infantil, la emaciación, las deficiencias de micronutrientes, el sobrepeso y la obesidad.
“Hambre Cero”
Por ello, alcanzar la meta de «Hambre Cero» o registrar una prevalencia de subalimentación inferior al 2.5 % no significa que ninguna persona pase hambre ni que hayan desaparecido todos los problemas relacionados con la alimentación. Lo que indica es que la proporción estimada de personas en situación de subalimentación crónica se encuentra por debajo del umbral mínimo que la FAO publica en sus estadísticas, por lo que el país deja de aparecer en el denominado Mapa del Hambre.
El director general de la FAO, Qu Dongyu, informó que la República Dominicana redujo la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2.5 %, el umbral que el organismo utiliza para dejar de clasificar a un país dentro del denominado Mapa del Hambre, según los datos del informe SOFI 2026.
Tras conocerse el informe, el presidente Luis Abinader destacó que el resultado es producto de un esfuerzo conjunto y afirmó que el reto ahora es consolidar los avances en seguridad alimentaria.
A pesar del avance registrado en la reducción de la subalimentación, los informes de la FAO muestran que la República Dominicana aún enfrenta desafíos relacionados con la inseguridad alimentaria en parte de la población y con diversas formas de malnutrición, entre ellas el sobrepeso y la obesidad.
La salida del denominado Mapa del Hambre no implica que todos los problemas de alimentación y nutrición hayan sido resueltos. El propio Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de las Naciones Unidas plantea que el desafío consiste en garantizar el acceso permanente de toda la población a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos mediante sistemas alimentarios sostenibles.