¿Cómo puede El Niño provocar que millones de personas caigan en situación de hambre?

El fenómeno climático de El Niño, vinculado al incremento de las temperaturas globales, se fortalecerá durante el período comprendido entre agosto y octubre, favoreciendo registros térmicos por encima del promedio a nivel mundial y alteraciones en los patrones de lluvia, según advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Según un reporte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el fortalecimiento del «El Niño» podría empujar a 49 millones de personas a una situación de inseguridad alimentaria aguda antes de finales de 2027, advirtió el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
De concretarse ese escenario, el número de personas que padecen hambre en los 45 países más vulnerables aumentaría de 225 millones a 274 millones, lo que representa un incremento del 22 %.
El fenómeno climático podría llegar a su punto más alto entre septiembre y diciembre de 2026; sin embargo, sus repercusiones podrían durar casi todo el año 2027 debido a cómo afecta las cosechas futuras y los ciclos agrícolas. Ya hay comunidades que están sufriendo las consecuencias de las sequías, las inundaciones y los climas extremos; otras, en cambio, podrían encontrarse con circunstancias más adversas en la próxima cosecha y siembra.
La agencia de la ONU explicó que el impacto de El Niño no se limita a la reducción de las cosechas. La disminución de la oferta de alimentos puede provocar aumentos en los precios, dificultando el acceso a productos básicos para las familias más pobres. A ello se suman otros factores que agravan la crisis, como los conflictos armados, la reducción del financiamiento internacional para la ayuda humanitaria y la menor capacidad para monitorear la evolución de la inseguridad alimentaria.
Centroamérica seria más afectado
América Latina y el Caribe se encuentran entre las regiones con mayor riesgo por los efectos de El Niño. Más de 16 millones de personas podrían sufrir un deterioro en su seguridad alimentaria, mientras que Centroamérica registraría el mayor aumento proporcional, con un incremento estimado de 83,1 %. En África oriental y austral, más de 18 millones de personas podrían verse afectadas debido a la dependencia de las lluvias para la producción agrícola.
El sur de África también enfrenta una alta vulnerabilidad porque muchas familias dependen de cultivos de subsistencia, por lo que una temporada seca podría reducir sus alimentos e ingresos. En tanto, Asia y el Pacífico sumarían unos 8,2 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda, mientras que África occidental y central registraría un aumento cercano al 12 %, afectando a casi seis millones de personas.
Prevención ante de la crisis
La agencia de la ONU está ampliando las medidas de preparación y respuesta en más de 50 países.
Desde mayo, estos mecanismos ya se han activado en Sudán del Sur, Chad, Mauritania, Uganda, Guatemala y El Salvador, movilizando más de 14 millones de dólares para apoyar a medio millón de personas. Las medidas incluyen transferencias de dinero, mecanismos de financiación previamente acordados, seguros contra desastres y apoyo para reducir los riesgos antes de que ocurran inundaciones, sequías o tormentas.