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Las AFP: costo y nada más (II)

Al observar los datos del sistema de pensiones dominicano, analizados junto al economista Franciso A. Tavárez Vásquez, una primera cosa salta a la vista: si en 2020 los ingresos de las AFP llegaban a $7,859 millones, cinco años después llegaron a $11,562.2 millones.

Estos datos son elocuentes sobre lo que hizo la Ley 13-20 que modificó las comisiones cobradas por dichas entidades: tal y como lo advertimos desde que el proyecto circuló en 2019, la comisión aparentemente disminuía, pero pasaba a cobrarse sobre el fondo total administrado, no sobre el resultado de las inversiones.

Siendo así, las AFP lograron tener ingresos que crecen mientras crezca el fondo, sin tener que preocuparse por invertir y administrar mejor, blindadas contra cualquier turbulencia del mercado.

Conforme con esto, las utilidades de las AFP han tenido un crecimiento notable y continuo, pasando de RD$4,387.3 millones en 2020 a RD$5,933.8 millones en 2025. Nótese que, con esas cifras, el crecimiento promedio anual de las utilidades ha sido de 6.2%, tres veces superior al crecimiento de la economía dominicana, que alcanzó un 2.1% en 2025.

Si estos datos son impactantes, más asombra que los gastos de funcionamiento también crecieran fuertemente, a una tasa de 13.7% anual, que duplica el crecimiento de las ganancias. En este ítem pasaron de $3,787 millones a $7,198.4 millones en 2025, es decir, que además los gastos de funcionamiento fueron $1,204 millones más altos que los beneficios.

Se desconoce absolutamente si estas cifras son debidamente fiscalizadas y si las AFP explican tal crecimiento drástico de sus costos internos. Para cualquier observador es difícil imaginarse qué justificaría un aumento de casi el doble en gastos internos en cinco años y que incluso superen a las utilidades, más cuando son empresas cuya supuesta “virtud” es la máxima eficiencia y el menor dispendio de recursos.

Así las cosas, cuando se suman utilidades por $5,933.8 millones y gastos operacionales y generales de $7,198.4 millones, resulta que solo en 2025 las AFP consumieron de la seguridad social un total de $13,132.1 millones. Todo ese dinero no sale de otro lado que de las cotizaciones y su rendimiento económico, es decir, del esfuerzo de los trabajadores y empleadores de la República Dominicana.

Al acumular estos resultados desde el momento de puesta en vigencia del modelo, las AFP han absorbido un total de $70,446 millones en ganancias y $56,043 millones en gastos de funcionamiento, lo que da lugar a la astronómica suma de $126,489 millones.

Para dar una idea de las dimensiones de esta cifra, $126,489 millones representan 31 veces el presupuesto del 911, el doble del presupuesto anual del Servicio Nacional de Salud y el doble de los recursos del Seguro Nacional de Salud. Asimismo, con ese monto se podría financiar 2,108 pensiones solidarias durante 10 años.

Esta es la primera razón para decir que las AFP son puro costo social. Son entidades de mera intermediación financiera con un precio oneroso: ganancias y gastos internos descomunales, recursos que dejan de usarse en derechos sociales y prioridades nacionales, mientras las pensiones en promedio no superarán el 30% del ingreso laboral que tenían los cotizantes, es decir, los que ponen el dinero. Continuaremos en la siguiente columna.

El autor es profesor e investigador con una activa participación en los espacios de reflexión, discusión e investigación relacionados con las transformaciones sociales.